lunes, noviembre 27, 2006

THE BARRACUDAS. ”Drop Out With” (1981, EMI/ Voxx)

Primer LP de este excepcional grupo de Garage Surf, Power Pop y Punk.


El grupo se forma en Londres en torno a dos miembros, uno canadiense y otro inglés: Jeremy Gluck y Robin Wills.

Jeremy Gluck nació en Ottawa, Canadá.

Muy aficionado a la música, fue adquiriendo una gran cultura musical. De gustos muy variados, Pop, Rock, Garage, Punk, Surf, que iban desde los grupos más salvajes del sonido Detroit, (Stooges/MC5) , hasta los grupos rockeros y poperos de los 60, (Who, Kinks, Rolling Stones , Seeds, Sonics) o el pop más melódico (Beach Boys, Raspberries, Byrds o los Beatles): Influencias muy variadas, pero que aparecerán mezcladas en sus canciones, formando el sonido clásico de The Barracudas.

Decidido a dedicarse profesionalmente a la música y consciente de que eso iba a ser muy difícil sin salir de Canadá, decide mudarse a una ciudad más cosmopolita, las opciones son Los Ángeles, Nueva York o Londres.

Finalmente toma una decisión intuitiva, pero muy acertada, ya que aterriza en Londres, nada menos que ¡¡¡en 1977!!! Tiene la inmensa suerte de llegar en plena explosión del movimiento punk.

Fue encontrando trabajos más o menos relacionados con la música y, así, a finales de 1977 cubriendo como reportero un concierto, en la sala “the Speakeasy” en el Soho, coincide con Robin Wills, y, según cuentan, una conversación que comenzó hablando del grupo The Seeds derivó en una charla de varias horas acerca de la importancia de los grupos de Garaje y Psicodelia en el Punk.

Los dos descubrieron que coincidían en su pasión por la música y en gustos musicales variados, y ambos tenían experiencia como guitarristas en los clásicos grupos de adolescentes, y quedaron para ir al piso de Robin Wills, para ver su colección de discos y, finalmente, decidieron formar un grupo. Después de otros nombres como RAF, finalmente llegan al nombre definitivo, en homenaje a una canción de The Standells.

Nace entonces The Barracudas, con estos miembros: Jeremy Gluck (voz), Robin Wills (guitarra y coros), David Buckley (bajo y coros) y Nick Turner (batería). Más adelante, en 1982 y ya después del disco debut, entraría Chris Wilson, procedente de los Flaming Groovies, como guitarrista, además, los cambios en la Batería y el Bajo serán una constante durante toda la existencia del grupo

El sonido inicial de Barracudas, según dicen, fue cuidadosamente planeado por Gluck y Wills de entre sus muy variadas influencias, para destacar entre los demás grupos, yendo un poco a “contrapelo”, Surf salvaje mezclado con melodías: Surf porque no pegaba nada ni en Inglaterra ni en Londres y melodías porque era lo que menos encajaba en 1977.

El caso es que consiguieron plenamente su objetivo, llegando rápidamente a hacerse con un público fijo y a ganarse a la crítica.

Su primer single aparece 2 años después en Junio del 79 “I Want My Woody Back / Subway Surfin’” . Inicialmente editaron 1.000 copias, pero se agotaron, así que el disco se reedito hasta 4 veces. Consiguieron ser todo un éxito para un sello Indie, y tener cierta repercusión en prensa y radio.

A lo largo de 1980 EMI publica 4 singles de The Barracudas, aunque para lanzar los discos al mercado utiliza el sub-sello Zonophone, asegurando que eso era “dar un toque de exclusividad al lanzamiento”, aunque el grupo cree que prefirieron no arriesgar.

Con todo y con eso, los singles tienen cierto éxito, y se convierten en un grupo muy goloso, recibiendo ofertas de otras compañías.

En 1981 EMI publica su primer LP “Drop Out with the Barracudas”. VOXX lo Edita para los USA.

El disco siempre va a ser recordado como “El LP Surf” de Barracudas, lo cual es verdad solo “a medias”, puesto que ya recogía los nuevos sonidos, más Psicodélicos y Garajeros, hacía donde evolucionaba el grupo.

Es un disco muy completo que se ganó a la crítica de inmediato: Una mezcla, muy fresca y cañera, de Surf, Power Pop, Nueva Ola, garage, Psicodelia, Punk, canciones alegres y pegadizas por una cara, canciones más oscuras y rockeras en la otra.

No es que invente nada, pero lo cierto es que recoge todos los sonidos de la época, mezclados en grandes canciones surferas como “Surfers are Back”, “summer Fun”, “His Last Summer”, “California Lament”, otras joyas poperas como “This Aint my Time”, “I Wish it Could Be 1965 Again”, “I can´t Pretend”, y otras más garageras y oscuras como “Somebody” o “I Saw My Death in a Dream Last Night”.

Un gran disco, imprescindible, de un gran grupo. Uno de los mejores de la época.

jueves, noviembre 23, 2006

THE BEATLES: “Abbey Road”. (1969, Capitol Records)

Me he dado cuenta de que prácticamente no he puesto nada sobre los Beatles. Y lo cierto es que es un grupo muy especial (también para mí) fue el grupo que me despertó la afición por la música Pop y Rock. (Soy así de original). Y sigue siendo uno de mis grupos favoritos, de los que más sigo escuchando.

Así que en la entrada de hoy nos ocupamos de ello y creo que a lo grande, con el disco que para mí es, con otros tres o cuatro discos, no más, lo mejor que se haya grabado jamás en toda la historia de la música pop.

Esto, por supuesto, va por gustos y hasta por momentos, pero lo de Abbey Road a mí no se me pasa, este disco nunca deja de sorprenderme, de emocionarme, de engancharme, y cuanto más lo escucho, más me gusta.

No está considerado el mejor disco de los Beatles, no es el mejor producido, ni el mejor grabado, ni el más arriesgado, ni fue grabado en las mejores circunstancias, los Beatles tienen, seguramente, mejores canciones que las que aquí aparecen, pero es, para mí gusto, en conjunto, sencillamente lo mejor que he escuchado.

Abbey Road fue el último disco de los Beatles, se puede decir que era una despedida. Hay que tener en cuenta que aunque” Let it be” salió al mercado en 1970, se había grabado anteriormente, y fue retrasado debido a motivos comerciales y artísticos.

En 1969 Los Beatles prácticamente ya no eran un grupo, la separación era inminente y cada uno de ellos hacía la “guerra” por su cuenta y, por eso, en este disco reina la anarquía y la improvisación (John Lennon se presentó a las sesiones de grabación prácticamente sin ninguna canción) y el ambiente estaba bastante enrarecido (John y Paul ya eran pareja compositiva prácticamente sólo en la firma, y en esa época apenas se hablaban y no se podían ni ver) y, sin embargo, el resultado no es, ni mucho menos, un caos, es un disco que tiene un sonido muy coherente, compacto, en el que participan activamente los cuatro.

Destaca mucho la aportación de George Harrison, con canciones como (nada menos) “Something”, una canción de amor sensacional, de la que Frank Sinatra dijo que era la mejor canción de amor de los últimos 50 años... o “Here Comes The Sun”, una canción optimista y brillante compuesta por George en el jardín de su amigo Eric Clapton.

Ringo Starr también pone su parte con “Octopus's Garden”, una simpática canción, con un toque Naif, en la línea de “Yellow Submarine”. Además, el disco incluye su único sólo de batería en toda su carrera como beatle en “The End”.

El final del disco, desde “You Never Give me Your Money” hasta “Her Majesty” es una verdadera obra maestra, es una suite de sobras unidas de forma extraordinaria por Paul McCartney, al parecer improvisando casi sobre la marcha, y que a mí nunca dejan de sorprenderme, por más que las escucho. Me gusta especialmente, además de “You never Give me Your Money”, “Golden Slumbers” y “Carry That Weight”.

El disco, además, cuenta con una de las portadas más famosas de la historia de la música, que muestra a los Beatles cruzando el paso de cebra situado cerca de sus estudios, en Abbey Road. La Fotografía fue realizada por Ian McMillan.

Desde los tiempos del Sgt. Pepper's, corría el rumor (con el que los Beatles jugaban) de que Paul había muerto.

Esta especulación iba a tener un nuevo capítulo con esta portada: Se decía que los cuatro beatles forman un cortejo fúnebre en el que John, de blanco, es el predicador; Ringo, de negro, el empresario de pompas fúnebres; George, con ropa vaquera, sería el enterrador, y Paul, por supuesto, el muerto.

Paul tiene los ojos cerrados, sostiene un cigarrillo con la mano derecha siendo zurdo, lo que probaría que el de la foto es un impostor; lleva el paso cambiado con respecto al resto de sus compañeros y, va descalzo, lo que significaría que está muerto.

El Volkswagen blanco (modelo escarabajo, que es lo que significa beetle en inglés) de la izquierda de la portada, fue vendido en una subasta de Sothebys en 1986 por 2.300 libras.

Se cuenta que, antes de la sesión fotográfica, la policía trató de quitar el Volkswagen de la acera, pero no pudo localizar a su dueño.

Esta obra maestra se publicó el 26 de septiembre de 1969 y a finales de ese año ya había vendido cuatro millones de copias.

viernes, noviembre 17, 2006

THE MISFITS. “Walk Among Us” (1982, Plan 9)


Cambiamos de tercio completamente, que ya es hora.

Hoy, como además es mi cumpleaños, haré una entrada especial. El disco que me acaban de regalar, en edición “Picture Disc”, y que es uno de mis discos favoritos de siempre.

En un pequeño pueblo de New Jersey llamado Lodi, en abril de 1977, y cuando el movimiento Punk daba sus primeros pasos, THE MISFITS (nombre homenaje a la última película de Marilyn Monroe) ve la luz.

Dentro del movimiento Punk, Los Misfits tenían algo especial, que los diferenciaba, y era su gran afición por las películas de terror.

De esta pasión por el género, crearon su propio mundo. Utilizando diseños del estilo de películas de Serie B, el grupo se presentaba vestido de negro, con look diabólico, con flequillos (el famoso Devilock) y maquillaje terrorífico y siniestro, el dibujo de la calavera (The Fiend) que se convirtió en el icono oficial del grupo, grabado en sus chaquetas de cuero, sus botas y todo su equipo. Ese mundo de misterio y encanto diabólico que les proporcionó una fiel legión de seguidores.

“Walk Among Us” es la obra maestra absoluta de la banda de New Jersey, y a la vez su primer LP (todo lo que habían editado anteriormente desde 1977 se limitaba a singles y Eps).

La producción corrió de parte de los propios Misfits, con Glenn Danzig (cantante) y Jerry Only (bajista y coros) a la cabeza, junto con Doyle (guitarrista y hermano de Jerry) y el batería Arthur Googy.

Walk Among Us es una excelente colección de canciones que muestran a la banda en su mejor momento, con gran energía y potencia, mucho ruido bajo el que se esconden unas melodías geniales y pegadizas, que hacen referencia al universo de las películas de terror y Ciencia Ficción de serie B (zombies, marcianos, psycho killers,...) y la marca de la casa, el inconfundible coro “Whoa-Woh!!!”.

Los trece temas incluidos en este álbum son trece clásicos absolutos del género.

El ruido de fondo y la peculiar voz de Glenn Danzig hizo que, en sus primeros conciertos, fueran definidos por la crítica como “Los Ramones acompañando a Elvis Presley”.
Bueno, la definición es graciosa como anécdota, pero no explica demasiado su sonido: Horror punk 100% enérgico, ruidoso y potente, sin medios tiempos ni tonterías.
Canciones como “I Turned Into A Martian” el bonito homenaje que se marcan con “Vampira”, la mítica actriz de películas de serie B, “Violent World” , “Hatebreeders”, “Skull”, “Astrozombies” (mi favorita, de donde viene el AZ de mi nick) , o “Braineaters”, que cierra el disco.

Disco básico para cualquiera que se precie de escuchar punk rock, o para todos aquellos que amen el universo fantástico y de terror que tan bien recrean los Misfits.

martes, noviembre 14, 2006

SURVIVOR. ”Vital Signs” (1984, Scotti Bros)


Bueno, después del disco de Asia y con la entrada de hoy me quito totalmente la careta. Me encanta el AOR.

Sé que es un estilo que cuenta con bastantes antipatías entre los amantes de sonidos más guitarreros, power poperos o de rock clásico. Por mi parte, no veo la incompatibilidad por ningún lado, y el estilo me ha gustado desde siempre.

Survivor, conocidos sobre todo por su participación en bandas sonoras (Rocky III y IV, Karate Kid, etc) son todo un icono en el rock melódico de los 80 (más conocido como AOR).

A finales de los años setenta, con los grandes grupos de Hard Rock como Led Zeppelin de retirada, y las cadenas de radio comerciales no emitían las canciones de los grupos más duros, por considerar que eran demasiado ruidosos para su público. Es la época donde sonaba, como mucho, lo que se conocía como “Arena Rock”, el antecendente directo de Adult Oriented Rock.

Los sellos discográficos, entonces, ven la necesidad de "suavizar" tanto ruido, y lo hacen por medio de producciones que incluían características más poperas, sin dejar de ser hard rock: inclusión de coros pegadizos, arreglos muy elaborados y muchas, pero muchas capas de teclados, para cubrir las guitarras rockeras distorsionadas , que no dejaban de estar presentes, aunque algo más ocultas.


Se acusa al AOR de ser un “invento comercial” de las casas de discos, y ciertamente algo hay de eso: la generación del Adult Oriented Rock, no fue sino una estrategia de "entrada" de los grupos para lograr sonar en las radios. Es un invento, pero no sólo de las casas de discos o de los productores, también de músicos como Tom Scholz, de Boston, Toto, Journey y otros.

Eso sí, la estrategia funcionó, y de qué manera, además, sin que ello fuera necesariamente sinónimo de falta de calidad, ni mucho menos. Ahí está buenos grupos como Toto, Journey, Night Ranger, Bad Englidh, FM, Dare o los protagonistas de hoy: Survivor.

Este disco, "Vital Signs", es, para mi gusto, el mejor de su discografía. Un gran disco.

Como la mayoría de discos de este estilo y de esta época, algo perjudicado por esa producción plagada de sintetizadores (que aquí salva bastante la gran categoría del teclista, Jim Peterik, conocido de una forma algo “peyorativa” como “el de las gafas”. Un excelente teclista, por otro lado), y que tiene canciones eternas, como “I can´t Hold Back”.

Con el cantante Jim Jamison, que se acababa de incorporar al grupo procedente de King Kobra, en plena forma, la banda consiguió llevar tres singles al Top 20, "High on You" , "I Can't Hold Back" y “The Search is Over”.

El grupo había encontrado su fórmula clásica, que tanto influyó en los discos de la época y en todo el AOR, basada en Journey, sintetizadores, guitarras potentes, melodías y muy buenas armonías vocales. Acercando el Rock a sonidos poperos mucho más accesibles.

El estilo que mucha gente, sobre todo los más Hardrockeros odia por “pachanguero” o “meloso” y comercial, incluso por las pintas, tan ochenteras, de sus músicos, y que a mí tanto me gusta.

El disco es imprescindible para cualquier amante del AOR. Yo lo elegiría, sin duda, como uno de los mejores de este estilo, y un disco ideal para introducirse en estos sonidos.

sábado, noviembre 11, 2006

ASIA. ”Asia” (1982, Geffen)

Los primeros años 80 son años de cambios en el panorama musical de la música Rock. Los grupos de rock progresivo van desapareciendo o reciclándose progresivamente. Este disco de Asia marcó el camino en los nuevos sonidos para estos “dinosaurios”.

La historia de Asia empieza en 1980 : El duo The Buggles (Sí, los de la archifamosa “Video Killed The Radio Star”), compuesto por el teclista Geoff Downes y el cantante y bajista Trevor Horn, se integra en YES para reemplazar a los recientemente retirados Jon Anderson y Rick Wakeman. Esta nueva formacion de Yes (Downes, Howe, Horn, Squire y White) lanza el LP “Drama” y en la subsiguiente gira, comprueba que los fanaticos de Yes, acostumbrados a la voz “aflautada” y al carisma de Jon Anderson, no aceptaban a Horn como sustituto.

Como consecuencia, deciden que la cosa no tiene demasiado sentido y optan por disolver Yes.

The Buggles retoman su carrera, grabando su segundo y ultimo disco: “Adventures In Modern Recording”.

Mientras, se disolvia una banda progresiva inglesa: “U.K.” John Wetton su líder, bajista y cantante, procedía de King Crimson y buscaba un nuevo sonido desde entonces. U.K. es un paso intermedio entre la formación de Robert Fripp y lo que sería Asia.

Por otra parte, la disolucion de Emerson, Lake & Palmer y la disolucion de la banda PM despues de un disco, dejaban libre a Carl Palmer, el magnífco batería.

Con estos ingredientes, se estaba cociendo uno de esos llamados “supergrupos”: Steve Howe y John Wetton se conocen y comienzan a escribir y tocar juntos con la idea de un proyecto futuro hasta que, de hecho, deciden formar una banda.

Al poco tiempo se les unieron Downes y Carl Palmer para dar vida a la primera formacion de Asia y las grabaciones comienzan hasta que, en 1982, editan su primer LP.

El disco se convirtió en un bombazo, vendiendo 9 millones de copias y situando al primer single, el clásico “Heat of the Moment” en los primeros lugares de las listas de todo el mundo.

Para mi gusto, este es su mejor disco, un disco muy bien hecho, extraordinariamente bien producido e interpretado, rock simple, pero con la introducción de sintetizadores, con estribilllos con gancho (Heat of the Moment, Only Time Will Tell, Wildest Dreams), temas progresivos muy en el estilo de “Yes” (Sole Survivor), AOR (Without You), temas más poperos, más duros, riffs, redobles de batería, efectos, coros, un gran disco, que tendría una gran influencia en la aparición del estilo conocido como AOR.

jueves, noviembre 09, 2006

ALICE COOPER. ”Greatest Hits” (1974, Warner Bros)

Uno de mis músicos favoritos de siempre es Alice Cooper, músico con nombre de mujer (más tarde veremos por qué razón) que se llama en realidad Vincent Furnier y nació en Detroit el 4 de febrero de 1948. Un artista muy original y uno de esos músicos que entiendo que nadie se puede perder.

Por encima de sus pintas y de sus extravagancias, Alice Cooper y su banda hacían muy buena música.

Su música era conocida (por él mismo, claro) como “shock rock”, una manera personal de entender el hard-rock, con influencias de grupos que van desde los Rolling Stones a los Stooges y, sobre todo, mucha teatralidad y espectáculo, con maquillajes de aspecto siniestro y presentaciones en directo un tanto “Bizarras”, con guillotinas y sillas eléctricas, Boas Constrictor y otras extravagancias y parafernalia parecidas.

Como el nombre de su grupo (The Nazz) ya estaba registrado por el grupo de Todd Rundgren, decidieron cambiarle el nombre.

En esas estaban cuando Vincent les comentó a sus compañeros que practicando con la ouija, había contactado con el espíritu de una hechicera del siglo XIX llamada Alice Cooper.

Por lo que se sabe, la bruja le dijo que él era su reencarnación, y él se lo creyó (o eso decía) y propuso a los todavía "Nazz" convertirse en The Alice Cooper Band, adoptando Furnier el nombre de la bruja en cuestión.

Aceptado el nuevo nombre, se trasladan a California, donde son descubiertos por el mismísimo, Frank Zappa, que los incorporó a su sello Straight Records.

Allí publicarían dos discos que pasaron bastante desapercibidos, lo que provocó que Alice Cooper y su banda se trasladaran de nuevo a Detroit, en busca de una mayor acogida de público para sus extravagantes “Shows”.

Entonces entra en juego un personaje fundamental a la hora de terminar de definir el sonido de la Alice Cooper Band, el productor Bob Ezrin, que le lleva a endurecer su sonido, con riffs directos y potentes, pero sin perder sus melodías ni, por supuesto, su personal manera de cantar e interpretar.

En 1971, y ya con la discográfica Warner, grabaron "Love it to death" (1971), el disco que los lleva a la fama, gracias al tema "I´m Eighteen", que se convirtió en todo un himno.

Este fue el inicio de una etapa de éxito, pero también de gran brillantez para Alice Cooper, donde iba sacando LP tras LP, superándose en cada uno de ellos, con canciones como "Killer", "Desperado", "Under my wheels", "Be my lover", o "School's out" (canción que llegó a ser número 1 en Gran Bretaña y que aparece, años después, en la banda sonora de la película “Rock and Roll Highschool”, protagonizada por los Ramones).

El último LP con gran éxito de público y crítica es "Billion Dollar Babies", de 1973, que les llevó al número 1 en las listas de Lps de medio mundo. Con canciones muy buenas y de gran éxito como "No more Mr. Nice Guy" (sobre todo) "Hello, Hooray", o "Elected".

A partir de aquí, ya se rompe la banda, con un último disco que no convence a casi nadie, "Muscle of love" comenzando Vincent Furnier su exitosa, aunque algo irregular, carrera en solitario.

Este disco recoge esos éxitos, que, por encima de su espectáculo y de la imagen de “artista extravagante” de Alice Cooper, son muy buenas canciones, clásicos del Hard Rock, apoyado por una buena banda y con una peculiar, única y carismática forma de interpretarlas.

Esta primera época tal vez sea la más aconsejable de este peculiar y excelente cantante, aunque a mí, su época en solitario, más próxima al Heavy Metal o a los sonidos de Hard Rock Melódico, siempre rodeado de músicos excelentes, en general también me gusta mucho.

domingo, noviembre 05, 2006

CREEDENCE CLEARWATER REVIVAL. “Chronicle” (1976, Fantasy)


De este magnífico grupo californiano de Rock and Roll se dice aquello de “no hicieron ni una canción mala”.

No sabía que disco de ellos escoger, así que me decidí al final por este fabuloso recopilatorio. Grabaron siete discos en cinco años, tres de ellos en 1969, todos ellos, yo creo, de escucha obligatoria para cualquier aficionado al rock que se precie.

Su líder, compositor principal, guitarrista y cantante es uno de los mayores genios de la historia del rock americano: John Fogerty, sin duda uno de los principales compositores de la década de los 60, a lo que se añade una gran voz, llena de energía y garra, de las mejores de toda la historia del rock.

Además, John Fogerty no estaba solo, le acompañaban tres excepcionales músicos que conformaban una espectacular sección rítmica, integrada por Tom Fogerty en la guitarra, Stu Cook en el bajo y Doug “Cosmo” Clifford en la batería, que les permitió interpretar canciones donde el ritmo tiene un papel fundamental. Esta es la “marca de la casa” de la banda: Un rock clásico, muy rítmico, con la clásica formación guitarras-bajo-batería, de raíces americanas, country, rock sureño y rhythm & blues, ajeno totalmente a la música que por entonces estaba de moda. (Psicodelia, experimentación, etc).

Encima, esta calidad en las composiciones y en la interpretación, se vio acompañada por un tremendo éxito de público, vendiendo enormes cantidades de discos y consiguiendo varios discos de platino con sus Lps Cosmo´s Factory y Green River.

Sus primeros tres discos les ganaron su invitación para participar en el mítico festival de Woodstock en 1969, que, al parecer, no fue ni mucho menos uno de sus mejores conciertos.
Tocaron después de Grateful Dead a las 3 de la mañana, y estaban tan descontentos con su actuación que pidieron no aparecer en la película.

Este disco, la “crónica”, es una maravilla de principio a fin. Todas las canciones os sonarán, ya que nunca han dejado de escucharse, y además suenan como si hubieran sido grabadas hoy mismo, no han perdido ni un poco de la frescura que tenían. Es rock , fuera de tiempos o modas. Es imprescindible.

John Fogerty decía que quería grabar discos que se siguieran poniendo en la radio 10 años después de grabados, desde luego, lo consiguió con creces, han pasado ya más de treinta y siguen sonando.

Este recopilatorio se publicó en 1976, cuatro años después de la separación de la banda, y recoge canciones como "Proud Mary," "Born on the Bayou," "Bad Moon Rising," , "Green River", “Have You Ever Seen The Rain”, Looking Out My Backdoor”, Run Through The Jungle”, “Who´ll Stop The Rain”, “Lodi”, “Down on The Corner”, “Up Around The Bend, “Hey Tonight”, “Fortunate Son”, y así hasta 20 clásicos del Rock.

jueves, noviembre 02, 2006

THE BAND. “Music From Big Pink” (1968, Capitol).

Si hay un grupo capaz de reunir y conjuntar prácticamente todos los estilos de música de los Estados Unidos: El Country, el Folk, el Rock & Roll, el Blues, el Gospel y la música negra, el Soul de la Stax y de la Motown, con una base principal de Rock y el R&B, ese grupo, curiosamente, no iba a ser originario de los Usa, iba a ser canadiense, iba a ser The Band. Un grupo en el que todos cantan, todos componen, un grupo que es, más que ningún otro, la suma de las aportaciones de sus cinco miembros. Un grupo fundamental en la historia de la música Rock americana.

Surgidos en la segunda mitad de los años 60, el grupo reunía a cinco auténticos virtuosos, cinco extraordinarios músicos que cantaban, componían y tocaban a la perfección varios instrumentos, sus instrumentos principales (y los que tocaban en directo) eran: A la guitarra Robbie Robertson, al piano Richard Manuel, al órgano Garth Hudson, al bajo Rick Danko y a la batería Levon Helm: Una banda con mayúsculas, capaz de tocar prácticamente todo lo que se propusiera, y tocar en función de la música, sin virtuosismos inútiles: The Band.
Nombre que- se dice- les puso Bob Dylan y que no les gustaba demasiado en principio, pero que luego adoptaron, por parecerles, curiosamente, a la vez humilde (una Banda sin nombre) y arrogante (La Banda con mayúsculas).

En 1965, y todavía con el nombre de The Hawks (que llevaban desde sus inicios como banda de acompañamiento del cantante de Rockabilly Ronnie Hawkins) el músico John Hammond Jr, con el que acababan de trabajar, les presenta a Bob Dylan, que los invitó a ir de gira con él.

En principio les pareció una oferta interesante, por la fama que ya, entonces, tenía el genio de Minnesotta, pero les extrañó, porque eran una banda de Rock y R&B, y Dylan era por entonces un músico fundamentalmente acústico y folk. Pero, claro, Bob Dylan tenía otros planes, y “la Banda” aceptó. Tocaron con Dylan en la tormentosa serie de conciertos de 1965 y 1966, que marcaron el cambio de Dylan desde el Folk al Rock, y que ya se ha comentado aquí.

Albert Grossman, representante de Bob Dylan, viendo su potencial, se convirtió en manager y les consiguió un contrato discográfico con Capitol Records para publicar su primer Lp: "Music from big pink" un fabuloso disco, mezcla de rock, country, gospel, r&b, folk y soul.

El título alude a la famosa “Casa Rosa”, de Woodstock, donde Bob Dylan convaleció de su accidente de moto, y donde estuvieron pasando un tiempo los miembros de The Band, tiempo en el que grabaron las famosas demos, muy pirateadas, que finalmente se publicarían con el nombre de “The Basement Tapes”.

Este "Music From the Big Pink", Con canciones como "The weight", "Tears of rage", "Chest of fever", la versión de "I shall be released" de Dylan, “To Kingdom Come” o "This wheel's on fire", compuesta entre Rick Danko y Dylan, es una obra maestra desde que empieza hasta que termina.
Y ese es, tal vez, el único pero que se le puede poner a este disco: Que termina.