lunes, febrero 19, 2007

DION & THE BELMONTS. ”The Wanderer. The Best of 58-63” (1989, Laurie)

A finales de los cincuenta, En el Bronx neoyorkino nace un nuevo sonido, el Doo-Wop.
Los italoamericanos lo crean a partir del Rock-a-billy y con unas grandes dosis de melodía que proviene de las canciones napolitanas de sus orígenes.
1958 es el año en que las formaciones vocales formadas exclusivamente por blancos (white groups) fueron apareciendo masivamente en el panorama musical americano después de obtener por vez primera uno de ellas un TOP 20 en las listas pop con un tema propio.

Dicho grupo no fue otro sino Dion & The Belmonts con la canción" I Wonder Why" entre mayo y septiembre de 1958.

Esto ocasionó que los grupos armónicos blancos llamaran la atención de las compañías discográficas y tuvieran su oportunidad a partir de ese año.

Dion & The Belmonts rompieron todos los moldes conocidos hasta ese momento dentro del estilo con su ritmo rock & roll/pop, con un toque de jazz, sabiendo aprovechar al máximo las voces de acompañamiento.

La excelente voz de Dion Dimucci, el rey indiscutible de este género musical, y sus letras callejeras proceden de las calles del Bronx, en las que convivían géneros como el Rock and Roll, el R&B y los grupos vocales, que se reunían a cantar en los llamados "Street Corners".

Dion reclutó a otros rockers vecinos suyos y formaron Dion & The Belmonts, con canciones tradicionales y composiciones propias de Dion y de otros genios como Pomus/Shuman o el gran Ernie Maresca, compositores claves en la historia del Rock and Roll.

Dion conocía a The Belmonts de toda la vida, vecinos de barrio, aunque no pertenecían a su mismo círculo.

De hecho, Fred Milano y Carlo Mastrangelo pertenecían a los Imperial Hoods, una banda rival (Dion pertenecía a los Fordham Daggers).

Angelo Dáleo era el único que había recibido clases de canto.

The Belmonts habían tomado su nombre de la Avenida Belmont donde solían cantar rhythm´n´blues, inspirado en los grupos vocales negros, así como Rock and Roll.

Dion solía pararse a escucharlos, y en ocasiones se unía a ellos, hasta que, por fin, en 1957 Dion graba con The Belmonts, para el recién creado sello Laurie, el mencionado single “I Wonder Why”, un tema considerado como una de las grandes joyas del “doo-wop”.
No vuelven a alcanzar un éxito notable hasta 1959, año en que sacan al mercado la magnífica “A Teenager in Love”, una preciosidad vocal llena de ritmo y armonía, con la que alcanzan el puesto 5 en las listas.

Esta recopilación recoge las grabaciones de la primera época del grupo, para Laurie Records, así como algunos de los clásicos de Dion en solitario. Aquí están las famosas I Wonder Why, o los grandes clásicos A Teenager In Love, Runaround Sue o The Wanderer.

En general abundan las baladas y los tiempos lentos pero también hay canciones más movidas, uptempos, como las citadas Runaround Sue, The Wanderer o Lovers Who Wander.
Un clásico que no se puede dejar escapar.

martes, febrero 13, 2007

THE CURE.”Standing on a Beach. The Singles” (1986, Elektra)


Hoy, otro de los grupos más grandes para mi gusto, con un gran recopilatorio que resume su primera época, recogiendo los singles publicados hasta 1986.

The Cure es uno de los mejores grupos surgidos en la Inglaterra de finales de los años 70, con una estética peculiar y un sonido que, en sus inicios, estaba entre la new wave y el post-punk británico, aunque fue tendiendo cada vez más hacia el movimiento “Gótico”, composiciones pop, de tono oscuro y atmósfera un tanto enfermiza.

Robert Smith el alma mater del grupo, formó el grupo Easy Cure en 1976, cuando se unió con el bajista Michael Dempsey, el guitarrista Porl Thompson y el batería Lol Tolhurst. La banda comenzó a actuar en locales y a componer sus primeros temas. Tras el abandono de Thompson, el terceto restante, que recortó su nombre a The Cure, llamó la atención de Chris Parry, quien trabajaba en Polydor Records, que les firma su primer contrato discográfico para grabar el sencillo “Killing An Arab”.

Posteriormente, y ya para la grabación de su segundo LP, se les unió el fantástico bajista Simon Gallup, responsable en buena parte del sonido del grupo.

Este recopilatorio, titulado en su reedición en CD “Staring at the Sea”, marcará el paso de grupo de culto a grupo “mainstream”, la primera llegada del grupo al gran público, catapultándolos a los primeros puestos en las listas de ventas y entrando por primera vez en el Top 50 en los USA, cerrando una primera etapa, la que más me gusta del grupo.
En la segunda etapa conseguirían todavía más éxito, pero ya hablaremos de ello en otra ocasión.

En "Standing on a Beach" se recogen los singles de los primeros años de la banda, desde el primero, "Killing an Arab" publicado en 1979 hasta “Close to Me”, de 1986.

El disco es bueno para repasar los inicios de la banda, más cercanos al pop nuevaolero que a los sonidos más oscuros por los que les conoce la mayoría del público, aunque de todo hay, y en el podemos encontrar magníficas canciones como "Boys Don't Cry", “Play for Today”, “A forest”, "Close to Me", “The Lovecats”, “In Between Days”, etc.

Un disco ideal para introducir a aquellos que no tengan ningún disco de esta primera época del grupo, para mi gusto, la más recomendable, aunque a mí, de The Cure, prácticamente me gustan todos los discos que han grabado.

jueves, febrero 01, 2007

THE HOUSEMARTINS. ”Now That´s What I Called Quite Good” (1988, Go!)

Hay grupos que alargan su carrera años y años, aunque ya no tengan nada nuevo que decir, y otros que aparecen de repente, y desaparecen rápidamente por donde han venido, dejando unas cuantas canciones imprescindibles.

Ese último es el caso de The Housemartins.

Aparecieron a finales de los años 80 con un fantástico single:” Happy Hour”, que se incluía en el disco debut London 0, Hull 4, y buena parte de la crítica se deshizo en elogios hacia la nueva banda, saludándola como un soplo de aire fresco. Una gran canción, con una cara B en la que se incluía un instrumental, genial y divertido, "The Mighty Ship".
The Housemartins eran Paul Heaton (voz, guitarra), Norman Cook (bajo), Stan Cullimore (guitarra) y Hugh Whitaker (batería, más tarde reemplazado por Dave Hemmingway).

Con una instrumentación clásica del pop de guitarras, sencilla, sin demasiados alardes en arreglos y producción, voces estupendas (como se puede comprobar en los temas a capella Caravan of love o He ain't heavy), guitarras y voz que recordaban lejanamente a los Smiths, pero más accesibles, con melodías pegadizas, brillantes y muy divertidas, que contrastaban con unas letras ácidas y sarcásticas, muy comprometidas políticamente, consiguieron hacerse un hueco en el panorama musical, dominado entonces como ahora (y prácticamente siempre) en su inmensa mayoría por "artistas" prefabricados por las discográficas.

Pero ante joyas poperas del nivel de Happy hour, Think for a minute o We´re not Deep, entre otras, el público supo reconocer la valía del grupo, y disfrutaron de unas ventas más que aceptables.

El segundo disco se publicó al año siguiente, bajo el título The people who grinned themselves to death con los mismos ingredientes, destacando Me and the farmer y Five get over excited, las canciones más lentas Build y The light is always green, además de la preciosa obra de arte Bow Down. (Para mi gusto, su mejor canción y una de mis favoritas de siempre).

Y aquí termina la historia, las discusiones internas y cierta frustración por el estancamiento de las ventas y la notoriedad, lejos de la esperada, terminaron por convencer al grupo de que ya no había nada nuevo que aportar, así que se van "con la música a otra parte".

Ellos dicen que se habían comprometido a estar juntos sólo ese tiempo. El caso es que ya sólo publicaron este recopilatorio , con la inclusión de algunos temas aparecidos en singles, como el número 1 “Caravan of Love”, caras B y temas inéditos, y los Housemartins fueron historia.

El cantante Paul Heaton formó The Beautiful South (un grupo que a mí no me gusta tanto, ni de lejos) y el bajista Norman Cook, es ahora famoso con el alias de Fatboy Slim.

A nosotros siempre nos quedará el recuerdo de unas canciones excelentes y divertidas, y la duda de si habrían podido superarse de haber continuado más tiempo.

Las canciones, además, han envejecido muy bien y merece la pena recuperar y disfrutar los discos cada poco tiempo. Es muy saludable.

jueves, enero 18, 2007

SANTANA. ”Abraxas” (1970, Columbia)


Un año después de apacecer en el Festival de Woodstock de 1969, el guitarrista mexicano Carlos Santana y su banda, surgida en San Francisco en la segunda mitad de los ’60, sorprenden al mundo con un sensacional disco, el segundo de su carrera y su gran obra maestra, Abraxas, posiblemente el mejor disco de rock latino que jamás se haya grabado, que ha tenido una influencia enorme en la música posterior.

Santana experimenta e innova, introduciendo sonidos étnicos, Jazz e incluso música clásica, que el añade a la base de su música, mitad blues, rock y r&b, con sus dos mayores influencias, B.B. King y Jimi Hendrix, y mitad ritmos y música tradicional latina, que él prefiere llamar afrocubana.

A día de hoy su música no parece tan nueva, porque sus innovaciones han sido adoptadas por multitud de músicos de todos los estilos y porque hoy parece que la música latina está de moda, pero Carlos Santana, al frente de su banda, fue el primero en incorporar los difíciles ritmos de la música latina dentro del rock, creando una especie de world music treinta años antes de que se inventase esa etiqueta. Reconocen su influencia los músicos más diversos, desde el rock latino hasta el hip hop, pasando por los sonidos latinos del Jazz fusión, el reggae, el acid jazz y un largo etcétera, sin dejar de ser nunca un músico de Rock y de R & Blues.

Abraxas aparece en plena época "hippie", y se ve influido por la estética de la época ya desde su portada, así como el título esotérico, y su sonido, con alguna influencia de la psicodelia (vía Jimi Hendrix) .

La fusión de rock, blues y jazz, y los sonidos étnicos dan un toque especial y original al disco, con versiones excelentes como "Oye Como Va" (Tito Puente) y "Black Magic Woman" (compuesto por Peter Green de Fleetwood Mac).

Santana y su banda, no solo tocan de lujo, también participan en la composición: Santana hace el genial "Samba pa ti”, uno de los instrumentales más bonitos que he escuchado, interpretado, además, de una manera genial, espectacular y emocionante.

Abraxas, obtuvo el primer puesto en las listas americanas durante seis semanas y más de un millón de copias vendidas por aquel entonces, algo rarísimo y difícil para un grupo básicamente instrumental, como el de Carlos Santana.

Posteriormente tendría una carrera llena de altibajos, tanto artísticos como comerciales, alternando discos muy buenos, aunque, para mi gusto, nunca al nivel de Abraxas, con otros más que mediocres, y grandes superventas con periodos en los que casi ha desaparecido.

Pero ha podido llegar hasta el día de hoy, y ha podido ver como el estilo que prácticamente inventó está más de moda que nunca, lo que hace que pueda presumir de ser el artista que más grammys ha conseguido en un mismo año, un total de 8 para su disco “Supernatural”, de 1999.

lunes, enero 15, 2007

BRIAN SETZER. ”The Knife Feels Like Justice” (1986, Razor & Tie)


Tras la primera disolución de los Stray Cats, Brian Setzer grabó un par de discos que lo alejaban de su habitual sonido rockabilly.

Este es el primero de ellos, un disco muy bien producido, en el que prueba con un rock americano estilo Tom Petty o John Mellencamp, que tal vez despistó un poco a los fans más rockabillys.

Un disco prácticamente único en su discografía, ya que el siguiente (“Live Nude Guitars”) es diferente, más sencillo y muchísimo más guitarrero, y con un sonido mucho más sucio, este es un disco de rock americano clásico, de banda, con un acompañamiento de teclados en la línea de lo que se venía haciendo en la época, y un sonido muy cuidado.

Se le critica por ser un disco muy comercial, pero yo no lo creo, al menos no creo que esa fuera la razón del cambio de estilo, Brian Setzer ya tenía el suficiente éxito con los Stray Cats como para seguir vendiendo sin cambiar de estilo. Quería sonar diferente, hacer cosas nuevas, probar nuevos sonidos. Y, lo más importante de todo, las canciones son muy buenas.
La critica lo veía como un intento de convertir a Brian Setzer en un artista maduro, serio, incluso en la imagen, y tal vez sea así, pero eso no se traduce ni mucho menos en una música mediocre, sino al contrario, en un disco brillante, una gran demostración de que este talentazo podía hacer muchas más cosas que centrarse en el rockabilly, (género que a mí me encanta desde siempre, pero que tiene sus limitaciones) como demostró después recuperando y volviendo a poner de moda el Swing, con su BS Orchestra.
Simplemente le apetecía cambiar un poco, y realiza, acompañado, eso sí, de grandes músicos como Mike Campbell, un disco bastante brillante, con su habitual competencia como cantante y guitarrista, y añadiendo una banda de Rock en toda regla (teclados, batería, etc) que le da más posibilidades.
A estas alturas es evidente que Brian Setzer es un guitarrista de rockabilly (tal vez el mejor), y es lo que mejor hace, pero no estaría de más que hiciera más incursiones de este tipo, en el rock americano clásico, con grandes canciones tipo The Knife Feels Like Justice, Boulevard of Broken Dreams, Aztec, Bobby´s Back,...

Un gran músico, en un estilo y un sonido que no ha repetido. Un disco que merece la pena rescatar.

martes, enero 09, 2007

RORY GALLAGHER. ”Tattoo” (1973, Buddha)


Rory Gallagher es un músico desconocido para muchos, a pesar de que se le cita entre los mejores guitarristas de la historia del rock y el blues.
Es uno de los dioses de la guitarra más subestimados, pero está a la altura e incluso por encima de muchos de mayor renombre.
Con todo, durante sus treinta años de carrera, vendió más de 30 millones de discos, y es uno de los más influyentes rockeros irlandeses y músicos de blues de todos los tiempos. También en España ha sido muy influyente, sus conciertos muy recordados y, por ejemplo, Rosendo ha declarado que le debe el haberse dedicado a la música, a raiz de asistir a uno de sus conciertos en los 70. (Y, de hecho, a Rory Gallagher está dedicada la canción “Agradecido”.

La mayor parte de su éxito comercial y fama la alcanzó a finales de los años 60 (con el grupo Taste, y sobre todo, en los 70. Inexplicablemente (al menos para mí, ya que los discos siguen siendo buenísimos), cayó en el olvido en los 80.

Su prestigio como músico de directo, uno de los mejores directos de la historia (dicho por todo aquellos que tuvieron la suerte de verlo actuar) y sus magníficos discos no le dieron la fama y memoria que mereció, a pesar de ser solicitado por grandes músicos de estilos tan diversos como Blues, Rock o incluso Folk (tocó en discos y actuaciones, por ejemplo, de The Dublinners, o de Davy Spillane), y se dice que le ofrecieron nada menos que sustituir a Brian Jones en los Rolling Stones. A lo que renunció, porque quería hacer su propia música.

Influenciado por los sonidos “negros”, toca y canta como si de un negro se tratara, en un estilo muy parecido, por ejemplo, al de Albert King. Su música es blues-rock interpretado con emoción, casi con rabia, con una voz desgarrada, rabiosa pero a la vez dulce, y unos solos y riffs llenos de energía, intensidad y potencia.

A pesar de no abandonar el clásico Blues Rock, se las arregla para que sus canciones suenen personales, originales y, sobre todo, sinceras. Poco a poco fue, además, endureciendo su sonido, hasta acercarse al Hard Rock.

“Tatoo” es, para mí gusto, su mejor disco, aunque nos dejó varias joyas antes de fallecer, tras muchos problemas con el alcohol, el 14 de junio del año 1995, cuando su hígado dijo basta. Tenía 46 años.

En este disco se encuentra una de mis canciones favoritas de todos los tiempos, la fabulosa “Tattoed Lady”, pero es que todas las canciones son buenas, “cradle rock”, “A million Miles Away”,...

Un músico y un disco imprescindibles en cualquier colección que se precie. Te gustará si te gusta el blues, te gustará si te gusta el Rock o el Hard Rock y hasta si te gustan los sonidos más folks, más irlandeses.

martes, enero 02, 2007

THE SLEEPY JACKSON "Personality (One Was A Spider, One Was A Bird)" (2006, Astralwerks).


Vamos a empezar el año con el que, para mí, es el mejor disco y el gran descubrimiento del año 2006.

En realidad, The Sleepy Jackson, más que un grupo, es el proyecto de un solo músico, el australiano (de Perth) Luke Steele, cantante, compositor, productor, arreglista y multi- instrumentista.

Después de un disco debut muy bueno (“Lovers”, del año 2003) , pero que pasó casi desapercibido y no tuvo apenas distribución, necesitó tres años para preparar este segundo LP, “Personality”, esta vez con mucha más distribución, lo que le ha permitido ser un poco más conocido fuera de su país.

De entrada, la producción está tremendamente cuidada, en la línea (sesentera, barroca y preciosista) de los grandes productores de Sunshine pop, tipo Curt Boetcher, una producción muy trabajada y elaborada, con un gran gusto por los arreglos, las melodías, las orquestaciones (estilo Spector, como no) y los coros y armonías, en la línea de grandes como los Beach Boys o los Beatles.

Así, combina melodías y guitarras al puro estilo George Harrison (“Devil Was in My Yard”) con canciones más elaboradas, de pop más barroco, como la que abre el disco “You Needed More” , mi favorita “God Knows”, o la gran balada “Miles Away”. Tiene también elementos del pop Glam (Tal vez la voz, que a mí me recuerda a la de Marc Bolan) como por ejemplo en “God Lead Your Soul”, o en “Dream On”. Y, además, no se queda anclado en los sonidos sesenteros, sino que las canciones suenan modernas, en un estilo psicodélico, en la línea de sus amigos y colaboradores Flamin Lips o Mercury Rev.

En fin, un disco sensacional, que merece la pena escuchar, de un músico que, al menos, trata de elaborar pop del bueno, melodías, coros, todo eso que se va perdiendo para buscar más “canciones inmediatas”, propias de la era internet, donde casi todo son ventajas pero, a veces, hace que con demasiado para escuchar y poco tiempo, cada vez tengamos menos paciencia para escuchar los discos con la calma que muchos merecerían.

Se agradece que haya músicos que todavía sigan buscando la belleza en voces, coros y arreglos, y la melodía perfecta. A veces aciertan, a veces caen un poco en el exceso, en la grandilocuencia.

En fin, poco más de 40 minutos que se hacen muy cortos, y que merece la pena escuchar con calma. Ya se hacen muy pocos discos así. No me refiero a así de buenos en plan nostálgico, en plan “no se hacen como antes”, ni mucho menos, me refiero a que pocos son los músicos que siguen apostando por este estilo.

Luke Steele sí apuesta y, además, para mi gusto, al menos en lo artístico, gana. Ojalá lo comercial le vaya igual de bien, el disco lo merece.

Muy recomendable.

domingo, diciembre 31, 2006

STRAY CATS. ”Stray Cats” (1981, Arista)


Terminamos el año de la mejor manera posible, con uno de esos clásicos imprescindibles en cualquier colección de discos.

“Stray Cats” es el disco debut de la fenomenal banda de rockabilly formada por Brian Setzer, Slim Jim Phantom y Lee Rocker.

Estos tres fenómenos crecieron en Long Island, Nueva York, escuchando a los Rolling Stones y los Beatles. Hasta que descubrieron el rockabilly.

El fabuloso, potente, efectivo y elegante guitarrista, cantante y compositor Brian Setzer, recuperador del Rockabilly, del Swing y de todo lo que se le ponga por delante, lidera la banda, formada también por otros dos excelentes músicos, el contrabajista Lee Rocker (nacido Leon Drucker) y el batería “Slim Jim” Phanton (Jim McDonnell).

Brian Setzer tocó la guitarra con los Bloodless Pharaohs, grupo de nueva ola, alejado de los sonidos rockabillys. Eso sí, paralelamente, toca junto a su hermano (Gary Setzer - batería) y Bob Beecher (bajo) en los Tom Cats. Tocaban rockabilly y r'n'r. Posteriormente se unió a sus compañeros de instituto Slim Jim Phantom (batería) y Lee Rocker (contrabajo) y se formó Stray Cats.

La banda en principio no tenía mucho éxito, pasearon sus tupes por muchos de los garitos de Long Island versionando a sus ídolos, pero no funcionó.

Advertidos de que en Inglaterra el rockabilly nunca había muerto, que continuaban existiendo grupos, deciden vender sus pertenencias y mudarse a Londres.

Allí las cosas tampoco son como esperaban, no es fácil llegar y besar el santo, y menos en un lugar como Londres de aquellos años, el centro de la música europea.

Pasan una temporada sin dinero y tocando en pequeños clubs hasta que una noche Dave Edmunds les oye tocar y se queda fascinado por la fuerza de los tres chicos en el escenario. Se presenta en el camerino y les ofrece una oportunidad única: producirles el que sería su primer disco.

En las primeras sesiones sale un primer single de presentación "Runaway boys", que entró como un cañón en el Top Ten británico.
El disco sale a la calle en diciembre de 1.980 y es un éxito, de crítica y público. Defendido, además, por un arrollador directo: Salvaje, divertido y efectivo; las giras por el continente demostraron la fama de la banda, y una corta gira por Japón de sólo dos semanas dejó claro que la fiebre por el rockabilly nunca había muerto. Esto les valió, nada menos, que a ser invitados por los mismísimos Rolling Stones para teloneros de su gira norteamericana, lo que, por fin, les abrió las puertas del mercado estadounidense.

Aunque, la verdad, más que aprovecharse de que el rockabilly no estaba muerto, fueron ellos, con este disco, el detonador que el espíritu rockabilly necesitaba para resurgir del olvido, revitalizando la escena y convirtiéndose en la banda de referencia, la mejor de la historia del “revival” de este género, y la que más influencia, éxito y fama ha obtenido.

El estilo con el que iban a sorprender muy gratamente estos tres chicos, seria una mezcla explosiva entre el genuino rockabilly y el punk de los años 70, lo que les hacía sonar clásico pero, a la vez, actual, una mezcla explosiva que sienta también las bases de la explosión posterior del psychobilly.

El disco es magnífico, rockabilly más clásico, lleno de energía (fishnet Stockings, Rock this Town, Double Talking Baby, la versión del Jeanie, Jeanie, Jeanie de Eddie Cochram ), Swing (Wild Saxaphone, el My One Desire de Gene Vincent) y hasta blues con toques Swing (Stray Cat Strut), toques más o menos punks (Ubangui Stomp, Rumble in Brightom) o próximas a sonidos nuevaoleros (Storm the Embassy, Runaway Boys) y hasta psychobillys (Crawl up & Die). Un disco variado, rápido, lleno de respeto a los clásicos y al género pero, a la vez, innovador, y que se hace muy, muy corto.

Si no lo tienes, y te gusta el rock, ya tienes una buena sugerencia para regalo de Reyes.

Feliz año nuevo a todos.

martes, diciembre 26, 2006

SUPERTRAMP. ”Crime of the Century” (1974, A&M)

Un multimillonario se te acerca y te dice que te financia un grupo de rock. Así, por la cara bonita. A eso se le llama buena suerte.

El millonario en cuestión era el holandés Stanley August y la “cara bonita” era la del cantante y teclista Rick Davies cuando éste tocaba en un grupo llamado Joint, a finales de los años 60.

Davies, ni corto ni perezoso, publicó un anuncio en la revista Melody Maker requiriendo músicos.

A ese requerimiento respondieron el cantante, guitarrista, bajista y teclista Roger Hodgson, el guitarrista Richard Palmer y el batería Bob Miller.

El grupo fue denominado Supertramp, nombre tomado por Rick Davies de la novela "The autobiography of Supertramp" de un tal W. H. Daves.

En 1970, debutaron en el sello A&M Records con el LP “Supertramp” un insoportable disco de rock progresivo que pasó con más pena que gloria por las tiendas de discos, al igual que su segundo álbum, “Indelibly stamped”, del año siguiente, a pesar de contar con una musica algo mas comercial, aunque más o menos igual de peñazo, y a pesar del cambio casi completo de formación. En la que se quedaron sólo Davies y Hodgson.

El disco, como entenderá perfectamente cualquiera que lo escuche, tampoco es capaz de entusiasmar a nadie; aburre a todo el mundo, especialmente al que ponía la pasta, que se va; el grupo no ha logrado hacerse un hueco, ni vender. Y ademas Davies y Hodgson, se vuelven a quedar solos.

Para colmo, la discográfica A&M amenaza con despedirlos si no conseguían que el proximo disco tuviera éxito.

En el grupo entran tres nuevos miembros: el bajista Dougie Thompson, el batería Bob Siedenberg y el saxofonista John Helliwell.

La situación, entonces, cambia radicalmente. Con esa nueva formación, y ayudados por el productor del “Hunky Dory” de David Bowie (Ken Scott), el grupo deja los sonidos progresivos, autocomplacientes y aburridos de sus primeros dos discos, introduciendo más melodías, más pop. La fórmula del “Pop Sinfónico” marca de la casa, con la que empiezan a llamar la atención de la crítica y, especialmente, lo que es más importante (y rentable), del público.

La nueva formación reinventa al grupo, que comienza su clásico sonido, mucho más pop, y graba con éxito “Crime of the century”, un clásico que, además de ser de una gran calidad musical, se vendió como churros, y enseñó a Supertramp el camino al éxito, que irían recorriendo cada vez más deprisa y más arriba disco a disco hasta llegar a la “apoteosis” de “Breakfast in America” y del disco en directo “Paris”. A los “desertores” todavía tiene que estar doliéndoles. Pero claro, quien se lo iba a imaginar después de dos discos que no es capaz de soportar ni el fan más cerrado.

Pero en este disco, el grupo es otro, canciones muy melódicas, con el inconfundible piano con toques Jazz de Rick Davies (la voz más grave) y la guitarra de Roger Hodgson (la voz más aguda y también la más famosa), interpretan canciones como “School”, “Bloody Well Right”, el gran éxito “Dreamer” o “Rudy”, baladas como la gran “Hide in Your Shell” (mi favorita del disco), O el “Crime Of The Century” del final, acompañados por una orquesta sinfónica. La producción de Ken Scott, además, es magnífica.

Un clásico, vaya.

domingo, diciembre 24, 2006

Phil Spector. A Christmas Gift For You. (1963, Philles)


Phil Spector se ha convertido en uno de los productores más famosos de la historia del pop ( posiblemente el más famoso). El único que ha trabajado con Elvis Presley y The Beatles, pero también con George Harrison y John Lennon, Ramones, Leonard Cohen, Dion, Tina Turner, ...


Antes de todo esto, ya había creado su propio estilo, con sus “Grupos de chicas”, creador del wall of sound, supo rodearse de un grupo de geniales músicos y compositores para producir algunos de los mejores discos de pop de los años sesenta.

El "wall of sound" o "muro de sonido" es la técnica de grabación creada por Phil Spector, que dio a la música de aquella época su sello inconfundible.

Consiste en la utilización de coros con numerosas voces y de grandes orquestas con abundantes instrumentos de viento. Todo ello produce el efecto de un sonido potente y envolvente, que da fuerza y brillo a las grabaciones. Lo que el propio Spector llamaba “pequeñas sinfonías para niños”.

Este es su mejor disco, además de estar considerado el mejor disco de villancicos pop de todos los tiempos, aunque, a nivel comercial, fue un fracaso. Debido a las circunstancias, ya que se ponía a la venta al día siguiente del asesinato de Kennedy, en noviembre de 1963, y Spector lo retiró de forma inmediata, en señal de respeto.

Al volver a salir, se encontró con la explosión “Beatle”, tras su aparición en el “Ed Sullivan Show”, en 1964, que prácticamente arrasó el mercado discográfico.

Spector estaba en plena forma, trabajando con las Ronettes, Bob B. Soxx & The Blue Jeans, Darlene Love y The Crystals, que son quien aparecen en este proyecto, convirtiendo villancicos tradicionales en clásicos del pop, perfectamente adaptados, canciones festivas, alegres, dulces pero a la vez con alma, entrañables, espirituales, que casaban perfectamente con el Wall of Sound.

Además, Spector escribió un villancico con sus colaboradores, dos genios, Barry y Greenwitch (Christmas, Baby Please Come Home), una maravillosa canción que interpretó Darlene Love.

Destacan además Winter Wonderland (Darlene Love) y I Saw Mommy Kissin Santa Claus (The Ronettes).

Un disco precioso, dulce, entrañable, por el que no pasan los años. Para muchos, la mejor recopilación de villancicos de la historia del pop. A mí no se me ocurre ninguna mejor.

Feliz Navidad a todos.

viernes, diciembre 15, 2006

VINICIUS DE MORAES. "En la Fusa con María Creuza y Toquinho" (1970, Trova)

Marcus Vinícius da Cruz de Melo Moraes, Vinicius De Moraes, uno de los principales iconos de la música brasileña, además de poeta, periodista, diplomático... nace en 1913 en La Gavea, Brasil.

Vinicius siempre supo rodearse de intérpretes y compositores extraordinarios, lo que le lleva a colaborar con los mejores talentos de la música brasileña de todos los tiempos, y así, en 1956 conoce a Antonio Carlos Jobim, y, junto con Joao Gilberto, crean el movimiento musical más importante de Brasil: ni más ni menos que la bossa nova.
Expulsado de la diplomacia, vive sólo para la música y poesía y, en 1970 Conoce a su gran amigo y colaborador, el extraordinario guitarrista y compositor Antonio Pecci Filho, Toquinho. (Nacido en Sao Paulo en 1946).
Su unión artística durará 11 años y casi 30 discos, y su amistad, toda la vida; Vinicius compone las letras y Toquinho la música, y a veces los textos. Toquinho es el único músico de su generación que compuso con Vinicius.

En Junio de 1970, Vinicius les llama a él y a María Creuza para actuar en La Fusa, Mar del Plata, Buenos Aires.
A Vinicius le gustó tanto el resultado que grabó un Lp “en vivo en el estudio”, sin público que distrajera, aunque añadió el ambiente real de La Fusa.
Considerado el mejor disco de Bossa Nova de todos los tiempos, con canciones del propio Vinicius y versiones de Jobim, Baden Powell y Caetano Veloso, resulta el disco ideal para introducirse en el apasionante mundo de la Bossa Nova y de la música popular Brasileña, cuando la poesía se hace música (Vinicius) y la música se hace poesía (Toquinho), acompañados de la voz de María Creuza, excepcional, cálida, melancólica, dulce... muy difícil de describir con palabras.
Las interpretaciones son fantásticas, el ambiente (simulado) trata de reflejar lo que fueron esos conciertos, y la capacidad instrumental de Toquinho, el encanto y la dulzura de María Creuza y el carisma de Vinicius, que hace de maestro de ceremonias y cuentacuentos, destacando el trabajo de sus colaboradores y poniendo en cada caso el teatro necesario para convertir el concierto en un espectáculo completo e inolvidable, hacen de este disco una grabación histórica, y una obra maestra imprescindible.
¿Canciones? Todas, pero, por destacar alguna, Tomara, Que maravilha, A Felicidade, Garota de Ipanema o Berimbau.
Imprescindible, no importa que no te guste demasiado la música brasileña, este es de esos discos que está por encima de cualquier tiempo o estilo.

lunes, diciembre 04, 2006

BRUCE SPRINGSTEEN. “The River” (1980, Columbia)


El 10 de octubre de 1980 se publicaba “The River”.

Esta obra maestra, que se convirtió en el primer número 1 de Bruce Springsteen en la categoría de álbumes, no tiene desperdicio.

Para esta maravilla doble, la leyenda cuenta que tenía 60 canciones escritas de las cuales escogió estas 19. Después subiría aún mucho más alto con “Born in The USA”, pero eso es otra historia, que otro día contaremos.

“The River” continúo con el sonido y la temática planteada en el disco anterior, “Darkness on the Edge of Town”, rock de medios tiempos e historias que narran las desilusiones de la clase trabajadora y los conflictos de las familias. Canciones sobre tiempos duros, alienación y sueños rotos, pero siempre con un rayo de esperanza. Siempre con una carretera por la que huir.

El disco, desde luego, es una maravilla, muy variado, con rock and roll para todos los gustos, desde las canciones más rockeras como You Can Look, Cadillac Ranch, Ramrod, Crush on you, otras más festivas, como Sherry Darling, bombazos poperos tipo Hungry Heart , su primer top 10 como single, que tiene una historia curiosa, ya que se dice que fue compuesta para los Ramones, a petición de Joey, pero que al final grabó Bruce Springsteen, convencido por su manager, John Landau, del potencial comercial, que ya habían desaprovechado al ceder “Because the Night” a Patty Smith, y que, además, fue la primera canción de Bruce que aparece en una Banda Sonora, la de “Risky Business”, o Two Hearts, medios tiempos preciosos, Fade Away, Wreck on The Highway, The River, y baladas que van desde lo más intimista (point blank) a lo más intenso (Independence Day) o a lo intensísimo y maravillosamente romántico (Drive all Night, una de las baladas más espectaculares e impresionantes- y largas- que yo haya escuchado.)

La banda estaba en plena forma (tal vez la E Street Band de esa época sea una de las mejores bandas de Rock and Roll de todos los tiempos, y se sucedían los largos conciertos de más de cuatro horas de duración, en grandes escenarios, varios días seguidos.

Esa portada desde la que Springsteen nos mira con gesto tímido, enfundado en su camisa de leñador, con pinta de trabajador americano medio, representa perfectamente la temática del disco, sueños perdidos, pero esperanza. “Vuelvo al río, aunque ya sé que ahora está seco”. Yo, por si acaso, lo sigo escuchando porque sé que, en algún momento, la canción tendrá un final feliz.

lunes, noviembre 27, 2006

THE BARRACUDAS. ”Drop Out With” (1981, EMI/ Voxx)

Primer LP de este excepcional grupo de Garage Surf, Power Pop y Punk.


El grupo se forma en Londres en torno a dos miembros, uno canadiense y otro inglés: Jeremy Gluck y Robin Wills.

Jeremy Gluck nació en Ottawa, Canadá.

Muy aficionado a la música, fue adquiriendo una gran cultura musical. De gustos muy variados, Pop, Rock, Garage, Punk, Surf, que iban desde los grupos más salvajes del sonido Detroit, (Stooges/MC5) , hasta los grupos rockeros y poperos de los 60, (Who, Kinks, Rolling Stones , Seeds, Sonics) o el pop más melódico (Beach Boys, Raspberries, Byrds o los Beatles): Influencias muy variadas, pero que aparecerán mezcladas en sus canciones, formando el sonido clásico de The Barracudas.

Decidido a dedicarse profesionalmente a la música y consciente de que eso iba a ser muy difícil sin salir de Canadá, decide mudarse a una ciudad más cosmopolita, las opciones son Los Ángeles, Nueva York o Londres.

Finalmente toma una decisión intuitiva, pero muy acertada, ya que aterriza en Londres, nada menos que ¡¡¡en 1977!!! Tiene la inmensa suerte de llegar en plena explosión del movimiento punk.

Fue encontrando trabajos más o menos relacionados con la música y, así, a finales de 1977 cubriendo como reportero un concierto, en la sala “the Speakeasy” en el Soho, coincide con Robin Wills, y, según cuentan, una conversación que comenzó hablando del grupo The Seeds derivó en una charla de varias horas acerca de la importancia de los grupos de Garaje y Psicodelia en el Punk.

Los dos descubrieron que coincidían en su pasión por la música y en gustos musicales variados, y ambos tenían experiencia como guitarristas en los clásicos grupos de adolescentes, y quedaron para ir al piso de Robin Wills, para ver su colección de discos y, finalmente, decidieron formar un grupo. Después de otros nombres como RAF, finalmente llegan al nombre definitivo, en homenaje a una canción de The Standells.

Nace entonces The Barracudas, con estos miembros: Jeremy Gluck (voz), Robin Wills (guitarra y coros), David Buckley (bajo y coros) y Nick Turner (batería). Más adelante, en 1982 y ya después del disco debut, entraría Chris Wilson, procedente de los Flaming Groovies, como guitarrista, además, los cambios en la Batería y el Bajo serán una constante durante toda la existencia del grupo

El sonido inicial de Barracudas, según dicen, fue cuidadosamente planeado por Gluck y Wills de entre sus muy variadas influencias, para destacar entre los demás grupos, yendo un poco a “contrapelo”, Surf salvaje mezclado con melodías: Surf porque no pegaba nada ni en Inglaterra ni en Londres y melodías porque era lo que menos encajaba en 1977.

El caso es que consiguieron plenamente su objetivo, llegando rápidamente a hacerse con un público fijo y a ganarse a la crítica.

Su primer single aparece 2 años después en Junio del 79 “I Want My Woody Back / Subway Surfin’” . Inicialmente editaron 1.000 copias, pero se agotaron, así que el disco se reedito hasta 4 veces. Consiguieron ser todo un éxito para un sello Indie, y tener cierta repercusión en prensa y radio.

A lo largo de 1980 EMI publica 4 singles de The Barracudas, aunque para lanzar los discos al mercado utiliza el sub-sello Zonophone, asegurando que eso era “dar un toque de exclusividad al lanzamiento”, aunque el grupo cree que prefirieron no arriesgar.

Con todo y con eso, los singles tienen cierto éxito, y se convierten en un grupo muy goloso, recibiendo ofertas de otras compañías.

En 1981 EMI publica su primer LP “Drop Out with the Barracudas”. VOXX lo Edita para los USA.

El disco siempre va a ser recordado como “El LP Surf” de Barracudas, lo cual es verdad solo “a medias”, puesto que ya recogía los nuevos sonidos, más Psicodélicos y Garajeros, hacía donde evolucionaba el grupo.

Es un disco muy completo que se ganó a la crítica de inmediato: Una mezcla, muy fresca y cañera, de Surf, Power Pop, Nueva Ola, garage, Psicodelia, Punk, canciones alegres y pegadizas por una cara, canciones más oscuras y rockeras en la otra.

No es que invente nada, pero lo cierto es que recoge todos los sonidos de la época, mezclados en grandes canciones surferas como “Surfers are Back”, “summer Fun”, “His Last Summer”, “California Lament”, otras joyas poperas como “This Aint my Time”, “I Wish it Could Be 1965 Again”, “I can´t Pretend”, y otras más garageras y oscuras como “Somebody” o “I Saw My Death in a Dream Last Night”.

Un gran disco, imprescindible, de un gran grupo. Uno de los mejores de la época.

jueves, noviembre 23, 2006

THE BEATLES: “Abbey Road”. (1969, Capitol Records)

Me he dado cuenta de que prácticamente no he puesto nada sobre los Beatles. Y lo cierto es que es un grupo muy especial (también para mí) fue el grupo que me despertó la afición por la música Pop y Rock. (Soy así de original). Y sigue siendo uno de mis grupos favoritos, de los que más sigo escuchando.

Así que en la entrada de hoy nos ocupamos de ello y creo que a lo grande, con el disco que para mí es, con otros tres o cuatro discos, no más, lo mejor que se haya grabado jamás en toda la historia de la música pop.

Esto, por supuesto, va por gustos y hasta por momentos, pero lo de Abbey Road a mí no se me pasa, este disco nunca deja de sorprenderme, de emocionarme, de engancharme, y cuanto más lo escucho, más me gusta.

No está considerado el mejor disco de los Beatles, no es el mejor producido, ni el mejor grabado, ni el más arriesgado, ni fue grabado en las mejores circunstancias, los Beatles tienen, seguramente, mejores canciones que las que aquí aparecen, pero es, para mí gusto, en conjunto, sencillamente lo mejor que he escuchado.

Abbey Road fue el último disco de los Beatles, se puede decir que era una despedida. Hay que tener en cuenta que aunque” Let it be” salió al mercado en 1970, se había grabado anteriormente, y fue retrasado debido a motivos comerciales y artísticos.

En 1969 Los Beatles prácticamente ya no eran un grupo, la separación era inminente y cada uno de ellos hacía la “guerra” por su cuenta y, por eso, en este disco reina la anarquía y la improvisación (John Lennon se presentó a las sesiones de grabación prácticamente sin ninguna canción) y el ambiente estaba bastante enrarecido (John y Paul ya eran pareja compositiva prácticamente sólo en la firma, y en esa época apenas se hablaban y no se podían ni ver) y, sin embargo, el resultado no es, ni mucho menos, un caos, es un disco que tiene un sonido muy coherente, compacto, en el que participan activamente los cuatro.

Destaca mucho la aportación de George Harrison, con canciones como (nada menos) “Something”, una canción de amor sensacional, de la que Frank Sinatra dijo que era la mejor canción de amor de los últimos 50 años... o “Here Comes The Sun”, una canción optimista y brillante compuesta por George en el jardín de su amigo Eric Clapton.

Ringo Starr también pone su parte con “Octopus's Garden”, una simpática canción, con un toque Naif, en la línea de “Yellow Submarine”. Además, el disco incluye su único sólo de batería en toda su carrera como beatle en “The End”.

El final del disco, desde “You Never Give me Your Money” hasta “Her Majesty” es una verdadera obra maestra, es una suite de sobras unidas de forma extraordinaria por Paul McCartney, al parecer improvisando casi sobre la marcha, y que a mí nunca dejan de sorprenderme, por más que las escucho. Me gusta especialmente, además de “You never Give me Your Money”, “Golden Slumbers” y “Carry That Weight”.

El disco, además, cuenta con una de las portadas más famosas de la historia de la música, que muestra a los Beatles cruzando el paso de cebra situado cerca de sus estudios, en Abbey Road. La Fotografía fue realizada por Ian McMillan.

Desde los tiempos del Sgt. Pepper's, corría el rumor (con el que los Beatles jugaban) de que Paul había muerto.

Esta especulación iba a tener un nuevo capítulo con esta portada: Se decía que los cuatro beatles forman un cortejo fúnebre en el que John, de blanco, es el predicador; Ringo, de negro, el empresario de pompas fúnebres; George, con ropa vaquera, sería el enterrador, y Paul, por supuesto, el muerto.

Paul tiene los ojos cerrados, sostiene un cigarrillo con la mano derecha siendo zurdo, lo que probaría que el de la foto es un impostor; lleva el paso cambiado con respecto al resto de sus compañeros y, va descalzo, lo que significaría que está muerto.

El Volkswagen blanco (modelo escarabajo, que es lo que significa beetle en inglés) de la izquierda de la portada, fue vendido en una subasta de Sothebys en 1986 por 2.300 libras.

Se cuenta que, antes de la sesión fotográfica, la policía trató de quitar el Volkswagen de la acera, pero no pudo localizar a su dueño.

Esta obra maestra se publicó el 26 de septiembre de 1969 y a finales de ese año ya había vendido cuatro millones de copias.

viernes, noviembre 17, 2006

THE MISFITS. “Walk Among Us” (1982, Plan 9)


Cambiamos de tercio completamente, que ya es hora.

Hoy, como además es mi cumpleaños, haré una entrada especial. El disco que me acaban de regalar, en edición “Picture Disc”, y que es uno de mis discos favoritos de siempre.

En un pequeño pueblo de New Jersey llamado Lodi, en abril de 1977, y cuando el movimiento Punk daba sus primeros pasos, THE MISFITS (nombre homenaje a la última película de Marilyn Monroe) ve la luz.

Dentro del movimiento Punk, Los Misfits tenían algo especial, que los diferenciaba, y era su gran afición por las películas de terror.

De esta pasión por el género, crearon su propio mundo. Utilizando diseños del estilo de películas de Serie B, el grupo se presentaba vestido de negro, con look diabólico, con flequillos (el famoso Devilock) y maquillaje terrorífico y siniestro, el dibujo de la calavera (The Fiend) que se convirtió en el icono oficial del grupo, grabado en sus chaquetas de cuero, sus botas y todo su equipo. Ese mundo de misterio y encanto diabólico que les proporcionó una fiel legión de seguidores.

“Walk Among Us” es la obra maestra absoluta de la banda de New Jersey, y a la vez su primer LP (todo lo que habían editado anteriormente desde 1977 se limitaba a singles y Eps).

La producción corrió de parte de los propios Misfits, con Glenn Danzig (cantante) y Jerry Only (bajista y coros) a la cabeza, junto con Doyle (guitarrista y hermano de Jerry) y el batería Arthur Googy.

Walk Among Us es una excelente colección de canciones que muestran a la banda en su mejor momento, con gran energía y potencia, mucho ruido bajo el que se esconden unas melodías geniales y pegadizas, que hacen referencia al universo de las películas de terror y Ciencia Ficción de serie B (zombies, marcianos, psycho killers,...) y la marca de la casa, el inconfundible coro “Whoa-Woh!!!”.

Los trece temas incluidos en este álbum son trece clásicos absolutos del género.

El ruido de fondo y la peculiar voz de Glenn Danzig hizo que, en sus primeros conciertos, fueran definidos por la crítica como “Los Ramones acompañando a Elvis Presley”.
Bueno, la definición es graciosa como anécdota, pero no explica demasiado su sonido: Horror punk 100% enérgico, ruidoso y potente, sin medios tiempos ni tonterías.
Canciones como “I Turned Into A Martian” el bonito homenaje que se marcan con “Vampira”, la mítica actriz de películas de serie B, “Violent World” , “Hatebreeders”, “Skull”, “Astrozombies” (mi favorita, de donde viene el AZ de mi nick) , o “Braineaters”, que cierra el disco.

Disco básico para cualquiera que se precie de escuchar punk rock, o para todos aquellos que amen el universo fantástico y de terror que tan bien recrean los Misfits.

martes, noviembre 14, 2006

SURVIVOR. ”Vital Signs” (1984, Scotti Bros)


Bueno, después del disco de Asia y con la entrada de hoy me quito totalmente la careta. Me encanta el AOR.

Sé que es un estilo que cuenta con bastantes antipatías entre los amantes de sonidos más guitarreros, power poperos o de rock clásico. Por mi parte, no veo la incompatibilidad por ningún lado, y el estilo me ha gustado desde siempre.

Survivor, conocidos sobre todo por su participación en bandas sonoras (Rocky III y IV, Karate Kid, etc) son todo un icono en el rock melódico de los 80 (más conocido como AOR).

A finales de los años setenta, con los grandes grupos de Hard Rock como Led Zeppelin de retirada, y las cadenas de radio comerciales no emitían las canciones de los grupos más duros, por considerar que eran demasiado ruidosos para su público. Es la época donde sonaba, como mucho, lo que se conocía como “Arena Rock”, el antecendente directo de Adult Oriented Rock.

Los sellos discográficos, entonces, ven la necesidad de "suavizar" tanto ruido, y lo hacen por medio de producciones que incluían características más poperas, sin dejar de ser hard rock: inclusión de coros pegadizos, arreglos muy elaborados y muchas, pero muchas capas de teclados, para cubrir las guitarras rockeras distorsionadas , que no dejaban de estar presentes, aunque algo más ocultas.


Se acusa al AOR de ser un “invento comercial” de las casas de discos, y ciertamente algo hay de eso: la generación del Adult Oriented Rock, no fue sino una estrategia de "entrada" de los grupos para lograr sonar en las radios. Es un invento, pero no sólo de las casas de discos o de los productores, también de músicos como Tom Scholz, de Boston, Toto, Journey y otros.

Eso sí, la estrategia funcionó, y de qué manera, además, sin que ello fuera necesariamente sinónimo de falta de calidad, ni mucho menos. Ahí está buenos grupos como Toto, Journey, Night Ranger, Bad Englidh, FM, Dare o los protagonistas de hoy: Survivor.

Este disco, "Vital Signs", es, para mi gusto, el mejor de su discografía. Un gran disco.

Como la mayoría de discos de este estilo y de esta época, algo perjudicado por esa producción plagada de sintetizadores (que aquí salva bastante la gran categoría del teclista, Jim Peterik, conocido de una forma algo “peyorativa” como “el de las gafas”. Un excelente teclista, por otro lado), y que tiene canciones eternas, como “I can´t Hold Back”.

Con el cantante Jim Jamison, que se acababa de incorporar al grupo procedente de King Kobra, en plena forma, la banda consiguió llevar tres singles al Top 20, "High on You" , "I Can't Hold Back" y “The Search is Over”.

El grupo había encontrado su fórmula clásica, que tanto influyó en los discos de la época y en todo el AOR, basada en Journey, sintetizadores, guitarras potentes, melodías y muy buenas armonías vocales. Acercando el Rock a sonidos poperos mucho más accesibles.

El estilo que mucha gente, sobre todo los más Hardrockeros odia por “pachanguero” o “meloso” y comercial, incluso por las pintas, tan ochenteras, de sus músicos, y que a mí tanto me gusta.

El disco es imprescindible para cualquier amante del AOR. Yo lo elegiría, sin duda, como uno de los mejores de este estilo, y un disco ideal para introducirse en estos sonidos.

sábado, noviembre 11, 2006

ASIA. ”Asia” (1982, Geffen)

Los primeros años 80 son años de cambios en el panorama musical de la música Rock. Los grupos de rock progresivo van desapareciendo o reciclándose progresivamente. Este disco de Asia marcó el camino en los nuevos sonidos para estos “dinosaurios”.

La historia de Asia empieza en 1980 : El duo The Buggles (Sí, los de la archifamosa “Video Killed The Radio Star”), compuesto por el teclista Geoff Downes y el cantante y bajista Trevor Horn, se integra en YES para reemplazar a los recientemente retirados Jon Anderson y Rick Wakeman. Esta nueva formacion de Yes (Downes, Howe, Horn, Squire y White) lanza el LP “Drama” y en la subsiguiente gira, comprueba que los fanaticos de Yes, acostumbrados a la voz “aflautada” y al carisma de Jon Anderson, no aceptaban a Horn como sustituto.

Como consecuencia, deciden que la cosa no tiene demasiado sentido y optan por disolver Yes.

The Buggles retoman su carrera, grabando su segundo y ultimo disco: “Adventures In Modern Recording”.

Mientras, se disolvia una banda progresiva inglesa: “U.K.” John Wetton su líder, bajista y cantante, procedía de King Crimson y buscaba un nuevo sonido desde entonces. U.K. es un paso intermedio entre la formación de Robert Fripp y lo que sería Asia.

Por otra parte, la disolucion de Emerson, Lake & Palmer y la disolucion de la banda PM despues de un disco, dejaban libre a Carl Palmer, el magnífco batería.

Con estos ingredientes, se estaba cociendo uno de esos llamados “supergrupos”: Steve Howe y John Wetton se conocen y comienzan a escribir y tocar juntos con la idea de un proyecto futuro hasta que, de hecho, deciden formar una banda.

Al poco tiempo se les unieron Downes y Carl Palmer para dar vida a la primera formacion de Asia y las grabaciones comienzan hasta que, en 1982, editan su primer LP.

El disco se convirtió en un bombazo, vendiendo 9 millones de copias y situando al primer single, el clásico “Heat of the Moment” en los primeros lugares de las listas de todo el mundo.

Para mi gusto, este es su mejor disco, un disco muy bien hecho, extraordinariamente bien producido e interpretado, rock simple, pero con la introducción de sintetizadores, con estribilllos con gancho (Heat of the Moment, Only Time Will Tell, Wildest Dreams), temas progresivos muy en el estilo de “Yes” (Sole Survivor), AOR (Without You), temas más poperos, más duros, riffs, redobles de batería, efectos, coros, un gran disco, que tendría una gran influencia en la aparición del estilo conocido como AOR.

jueves, noviembre 09, 2006

ALICE COOPER. ”Greatest Hits” (1974, Warner Bros)

Uno de mis músicos favoritos de siempre es Alice Cooper, músico con nombre de mujer (más tarde veremos por qué razón) que se llama en realidad Vincent Furnier y nació en Detroit el 4 de febrero de 1948. Un artista muy original y uno de esos músicos que entiendo que nadie se puede perder.

Por encima de sus pintas y de sus extravagancias, Alice Cooper y su banda hacían muy buena música.

Su música era conocida (por él mismo, claro) como “shock rock”, una manera personal de entender el hard-rock, con influencias de grupos que van desde los Rolling Stones a los Stooges y, sobre todo, mucha teatralidad y espectáculo, con maquillajes de aspecto siniestro y presentaciones en directo un tanto “Bizarras”, con guillotinas y sillas eléctricas, Boas Constrictor y otras extravagancias y parafernalia parecidas.

Como el nombre de su grupo (The Nazz) ya estaba registrado por el grupo de Todd Rundgren, decidieron cambiarle el nombre.

En esas estaban cuando Vincent les comentó a sus compañeros que practicando con la ouija, había contactado con el espíritu de una hechicera del siglo XIX llamada Alice Cooper.

Por lo que se sabe, la bruja le dijo que él era su reencarnación, y él se lo creyó (o eso decía) y propuso a los todavía "Nazz" convertirse en The Alice Cooper Band, adoptando Furnier el nombre de la bruja en cuestión.

Aceptado el nuevo nombre, se trasladan a California, donde son descubiertos por el mismísimo, Frank Zappa, que los incorporó a su sello Straight Records.

Allí publicarían dos discos que pasaron bastante desapercibidos, lo que provocó que Alice Cooper y su banda se trasladaran de nuevo a Detroit, en busca de una mayor acogida de público para sus extravagantes “Shows”.

Entonces entra en juego un personaje fundamental a la hora de terminar de definir el sonido de la Alice Cooper Band, el productor Bob Ezrin, que le lleva a endurecer su sonido, con riffs directos y potentes, pero sin perder sus melodías ni, por supuesto, su personal manera de cantar e interpretar.

En 1971, y ya con la discográfica Warner, grabaron "Love it to death" (1971), el disco que los lleva a la fama, gracias al tema "I´m Eighteen", que se convirtió en todo un himno.

Este fue el inicio de una etapa de éxito, pero también de gran brillantez para Alice Cooper, donde iba sacando LP tras LP, superándose en cada uno de ellos, con canciones como "Killer", "Desperado", "Under my wheels", "Be my lover", o "School's out" (canción que llegó a ser número 1 en Gran Bretaña y que aparece, años después, en la banda sonora de la película “Rock and Roll Highschool”, protagonizada por los Ramones).

El último LP con gran éxito de público y crítica es "Billion Dollar Babies", de 1973, que les llevó al número 1 en las listas de Lps de medio mundo. Con canciones muy buenas y de gran éxito como "No more Mr. Nice Guy" (sobre todo) "Hello, Hooray", o "Elected".

A partir de aquí, ya se rompe la banda, con un último disco que no convence a casi nadie, "Muscle of love" comenzando Vincent Furnier su exitosa, aunque algo irregular, carrera en solitario.

Este disco recoge esos éxitos, que, por encima de su espectáculo y de la imagen de “artista extravagante” de Alice Cooper, son muy buenas canciones, clásicos del Hard Rock, apoyado por una buena banda y con una peculiar, única y carismática forma de interpretarlas.

Esta primera época tal vez sea la más aconsejable de este peculiar y excelente cantante, aunque a mí, su época en solitario, más próxima al Heavy Metal o a los sonidos de Hard Rock Melódico, siempre rodeado de músicos excelentes, en general también me gusta mucho.

domingo, noviembre 05, 2006

CREEDENCE CLEARWATER REVIVAL. “Chronicle” (1976, Fantasy)


De este magnífico grupo californiano de Rock and Roll se dice aquello de “no hicieron ni una canción mala”.

No sabía que disco de ellos escoger, así que me decidí al final por este fabuloso recopilatorio. Grabaron siete discos en cinco años, tres de ellos en 1969, todos ellos, yo creo, de escucha obligatoria para cualquier aficionado al rock que se precie.

Su líder, compositor principal, guitarrista y cantante es uno de los mayores genios de la historia del rock americano: John Fogerty, sin duda uno de los principales compositores de la década de los 60, a lo que se añade una gran voz, llena de energía y garra, de las mejores de toda la historia del rock.

Además, John Fogerty no estaba solo, le acompañaban tres excepcionales músicos que conformaban una espectacular sección rítmica, integrada por Tom Fogerty en la guitarra, Stu Cook en el bajo y Doug “Cosmo” Clifford en la batería, que les permitió interpretar canciones donde el ritmo tiene un papel fundamental. Esta es la “marca de la casa” de la banda: Un rock clásico, muy rítmico, con la clásica formación guitarras-bajo-batería, de raíces americanas, country, rock sureño y rhythm & blues, ajeno totalmente a la música que por entonces estaba de moda. (Psicodelia, experimentación, etc).

Encima, esta calidad en las composiciones y en la interpretación, se vio acompañada por un tremendo éxito de público, vendiendo enormes cantidades de discos y consiguiendo varios discos de platino con sus Lps Cosmo´s Factory y Green River.

Sus primeros tres discos les ganaron su invitación para participar en el mítico festival de Woodstock en 1969, que, al parecer, no fue ni mucho menos uno de sus mejores conciertos.
Tocaron después de Grateful Dead a las 3 de la mañana, y estaban tan descontentos con su actuación que pidieron no aparecer en la película.

Este disco, la “crónica”, es una maravilla de principio a fin. Todas las canciones os sonarán, ya que nunca han dejado de escucharse, y además suenan como si hubieran sido grabadas hoy mismo, no han perdido ni un poco de la frescura que tenían. Es rock , fuera de tiempos o modas. Es imprescindible.

John Fogerty decía que quería grabar discos que se siguieran poniendo en la radio 10 años después de grabados, desde luego, lo consiguió con creces, han pasado ya más de treinta y siguen sonando.

Este recopilatorio se publicó en 1976, cuatro años después de la separación de la banda, y recoge canciones como "Proud Mary," "Born on the Bayou," "Bad Moon Rising," , "Green River", “Have You Ever Seen The Rain”, Looking Out My Backdoor”, Run Through The Jungle”, “Who´ll Stop The Rain”, “Lodi”, “Down on The Corner”, “Up Around The Bend, “Hey Tonight”, “Fortunate Son”, y así hasta 20 clásicos del Rock.

jueves, noviembre 02, 2006

THE BAND. “Music From Big Pink” (1968, Capitol).

Si hay un grupo capaz de reunir y conjuntar prácticamente todos los estilos de música de los Estados Unidos: El Country, el Folk, el Rock & Roll, el Blues, el Gospel y la música negra, el Soul de la Stax y de la Motown, con una base principal de Rock y el R&B, ese grupo, curiosamente, no iba a ser originario de los Usa, iba a ser canadiense, iba a ser The Band. Un grupo en el que todos cantan, todos componen, un grupo que es, más que ningún otro, la suma de las aportaciones de sus cinco miembros. Un grupo fundamental en la historia de la música Rock americana.

Surgidos en la segunda mitad de los años 60, el grupo reunía a cinco auténticos virtuosos, cinco extraordinarios músicos que cantaban, componían y tocaban a la perfección varios instrumentos, sus instrumentos principales (y los que tocaban en directo) eran: A la guitarra Robbie Robertson, al piano Richard Manuel, al órgano Garth Hudson, al bajo Rick Danko y a la batería Levon Helm: Una banda con mayúsculas, capaz de tocar prácticamente todo lo que se propusiera, y tocar en función de la música, sin virtuosismos inútiles: The Band.
Nombre que- se dice- les puso Bob Dylan y que no les gustaba demasiado en principio, pero que luego adoptaron, por parecerles, curiosamente, a la vez humilde (una Banda sin nombre) y arrogante (La Banda con mayúsculas).

En 1965, y todavía con el nombre de The Hawks (que llevaban desde sus inicios como banda de acompañamiento del cantante de Rockabilly Ronnie Hawkins) el músico John Hammond Jr, con el que acababan de trabajar, les presenta a Bob Dylan, que los invitó a ir de gira con él.

En principio les pareció una oferta interesante, por la fama que ya, entonces, tenía el genio de Minnesotta, pero les extrañó, porque eran una banda de Rock y R&B, y Dylan era por entonces un músico fundamentalmente acústico y folk. Pero, claro, Bob Dylan tenía otros planes, y “la Banda” aceptó. Tocaron con Dylan en la tormentosa serie de conciertos de 1965 y 1966, que marcaron el cambio de Dylan desde el Folk al Rock, y que ya se ha comentado aquí.

Albert Grossman, representante de Bob Dylan, viendo su potencial, se convirtió en manager y les consiguió un contrato discográfico con Capitol Records para publicar su primer Lp: "Music from big pink" un fabuloso disco, mezcla de rock, country, gospel, r&b, folk y soul.

El título alude a la famosa “Casa Rosa”, de Woodstock, donde Bob Dylan convaleció de su accidente de moto, y donde estuvieron pasando un tiempo los miembros de The Band, tiempo en el que grabaron las famosas demos, muy pirateadas, que finalmente se publicarían con el nombre de “The Basement Tapes”.

Este "Music From the Big Pink", Con canciones como "The weight", "Tears of rage", "Chest of fever", la versión de "I shall be released" de Dylan, “To Kingdom Come” o "This wheel's on fire", compuesta entre Rick Danko y Dylan, es una obra maestra desde que empieza hasta que termina.
Y ese es, tal vez, el único pero que se le puede poner a este disco: Que termina.